Muy buenas, peña, ¿cómo estáis? Aquí Aitor de nuevo para Trasteando Podcast con un contenido que tenía muchísimas ganas de traeros. Si seguís el canal, sabéis que mi pasión por el gear nos lleva a probar todo tipo de instrumentos, y hoy toca hablar de una de mis debilidades personales: las guitarras Strandberg.
Aprovechando nuestra visita a los impresionantes estudios de Thomann en Alemania, he tenido la oportunidad de echarle el guante a una Strandberg Boden de 6 cuerdas. Es una guitarra que no deja indiferente a nadie: o la amas por su innovación y ergonomía, o la odias por su estética futurista. Pero os aseguro que, una vez la tienes colgada, la perspectiva cambia radicalmente.
Diseño y Estética: ¿Fea o Revolucionaria?
Lo primero que salta a la vista es su cuerpo. Mucha gente dice que es “fea” porque rompe con todos los cánones tradicionales a los que nos tienen acostumbrados marcas históricas. No tiene pala (es una guitarra headless) y el cuerpo tiene unos cortes muy agresivos. Sin embargo, este diseño no es caprichoso; responde a una necesidad puramente funcional.
Al ponértela, notas inmediatamente que es extremadamente cómoda. El cuerpo está diseñado para adaptarse a tu postura, tanto si tocas de pie como sentado (incluso en la posición de guitarra clásica). A diferencia de lo que ocurre con modelos más tradicionales, aquí no hay cabeceo ni peso excesivo.
Si te interesa ver cómo otras marcas están intentando innovar en el terreno del metal moderno, echa un ojo a nuestro artículo sobre Solar Guitars y la marca de Ola Englund, donde también buscan ese equilibrio entre agresión y comodidad.
El Mástil EndurNeck: La Joya de la Corona
Si hay algo que define a Strandberg es su perfil de mástil, el famoso EndurNeck. Como comento en el vídeo, no es un mástil redondeado al uso (tipo C o D). Es trapezoidal, casi hexagonal, con superficies planas que guían el dedo pulgar.
A simple vista parece extraño, e incluso incómodo, pero la realidad es que guía tu mano a una posición más relajada y correcta, reduciendo la fatiga en la muñeca. El perfil va cambiando a medida que subes o bajas por el mástil, manteniendo el punto de apoyo en el lugar óptimo.
Trastes en Abanico (Multiscale)
Otra característica clave es la construcción multiescala. Los trastes no son rectos, sino que están en abanico (fanned frets). Esto permite tener una tensión mayor en las cuerdas graves (para riffs definidos) y menor en las agudas (para bendings suaves).
Es cierto que al principio requiere un pequeño periodo de adaptación. En los primeros trastes apenas se nota, pero cuando subes a partir del traste 12 o quieres hacer sweep picking en las zonas altas, tienes que acostumbrar al cerebro a la nueva angulación. Si te mola este rollo técnico, te recomiendo que leas nuestro análisis de la Legator Ninja P7 Multi Scale, otra bestia que utiliza este sistema.
Prueba de Sonido: Versatilidad Máxima
En el vídeo podéis escuchar cómo se comporta la guitarra en diferentes contextos. La hemos probado a través de un Mezzabarba de 300W, y la respuesta es brutal. Las pastillas ofrecen una claridad impresionante incluso con distorsiones de alta ganancia.
- Clean: Sonido cristalino, muy moderno y definido.
- Crunch/Distorsión: Aquí es donde brilla. El ataque es rápido y preciso, ideal para estilos progresivos o djent.
Hoy en día, muchos guitarristas combinan estas guitarras con sistemas digitales para sacarles el máximo partido en directo y estudio. Si eres de los que busca un equipo compacto para acompañar a una guitarra tan ligera, quizá te interese saber si el Fractal AM4 merece la pena como compañero de viaje.
Portabilidad y Conclusiones de Uso
Uno de los puntos más fuertes que menciono en el vídeo es el peso. No pesa absolutamente nada. Esto, sumado a su tamaño compacto al no tener pala, la convierte en la guitarra de viaje definitiva. La funda que trae es de muy buena calidad, cabe en cualquier sitio y te la puedes llevar en la mochila sin dejarte la espalda.
Esto contrasta mucho con modelos clásicos que, aunque suenan increíbles, son un dolor de transportar. Si eres fan de lo clásico, sabrás de lo que hablo si has leído sobre la historia de las guitarras Fender o las pesadas Les Paul; Strandberg juega en una liga totalmente opuesta: la de la eficiencia.
El acceso al traste 24 es, sencillamente, perfecto. El cutaway es tan profundo y el talón del mástil tan ergonómico que no hay nada que te impida llegar a las notas más agudas.
¿Merece la pena una Strandberg?
Estamos ante un instrumento de gama alta. La calidad de construcción, los acabados y la ingeniería detrás de la Boden 6 justifican su reputación. Es una guitarra para el músico moderno que valora la comodidad por encima de la tradición estética.
Si después de ver el vídeo te ha picado la curiosidad y quieres dar el salto a este tipo de instrumentos, te recomiendo echar un vistazo a este modelo, que es una excelente puerta de entrada al universo headless:
🎸 Recomendación del equipo: Strandberg Boden Essential 6 BK Granite
Es una inversión importante, pero si buscas algo más económico para empezar a trastear antes de ir a por una “pata negra”, siempre puedes revisar nuestro artículo sobre si son buenas las guitarras Harley Benton, que también tienen modelos inspirados en diseños modernos a precios de derribo.
Conclusión
La Strandberg Boden 6 ha superado mis expectativas. Sí, es rara. Sí, requiere un par de horas de adaptación si vienes de una Stratocaster o una Les Paul de toda la vida. Pero la comodidad, la ligereza y la resonancia que tiene son argumentos de peso.
Para el guitarrista de metal moderno, fusión o progresivo, es una herramienta de trabajo casi perfecta. Personalmente, estoy valorando muy seriamente hacerme con una, porque una vez pruebas esa ergonomía, cuesta volver atrás. Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Os parece una genialidad de la ingeniería o una guitarra demasiado fea para vuestro gusto? ¡Dejadme vuestros comentarios!
Si os ha molado el análisis, no olvidéis compartir y seguirnos en redes. Nos vemos en el próximo vídeo de Trasteando. ¡Un saludo, majos!
