Muere Phil Campbell a los 64 Años: El Adiós a la Leyenda de la Guitarra de Motörhead

Bienvenidos de nuevo al blog de Trasteando Podcast, vuestro espacio de referencia para debatir sobre guitarras, equipo y la historia viva del rock and roll. Hoy, muy a nuestro pesar, nos vemos obligados a cambiar el tono festivo habitual para hacernos eco de una noticia francamente triste que ha conmocionado al panorama musical internacional. Hablamos de la dolorosa pérdida de una verdadera institución de las seis cuerdas: el inigualable Phil Campbell, mítico guitarrista que nos deja prematuramente a los 64 años de edad.

El triste adiós a un gigante del Heavy Metal tras una complicada cirugía

Tal y como hemos repasado en el último episodio de Trasteando Podcast, el fallecimiento de este legendario músico ha supuesto un duro mazazo para todos los amantes del rock pesado. Según las informaciones, el guitarrista venía arrastrando diversos problemas de salud desde hace bastante tiempo. Desafortunadamente, el fatal desenlace se produjo poco después de someterse a una cirugía compleja, momento en el cual su cuerpo no pudo resistir más. A sus 64 años, una edad en la que muchos músicos siguen liderando giras multitudinarias, su incombustible energía se apagó.

Como hemos analizado a fondo en nuestra entrada sobre Muere Phil Campbell a los 64 años: Adiós al Legendario Guitarrista de Motörhead, la noticia ha paralizado sus proyectos actuales, obligando a cancelar de forma inmediata toda la gira que tenía programada por Europa y Australia. Es una enorme pena constatar cómo poco a poco nos van dejando los pilares que construyeron la música con la que hemos crecido.

Más de 30 años de riffs inquebrantables junto a Lemmy en Motörhead

Hablar del legado de Phil Campbell es, obligatoriamente, hablar de Motörhead, una de las bandas más pioneras y auténticas de la historia del rock duro y el metal. Durante más de tres décadas, Phil fue el escudero fiel y la fuerza motriz guitarrera detrás del inconfundible Lemmy Kilmister. Lemmy solía arrancar cada concierto con una frase que hoy es historia viva: “We are Motörhead, and we play rock and roll”. Y allí, descargando vatios de furia, estaba siempre Phil Campbell.

El sonido de la banda no buscaba la pulcritud ni el virtuosismo de conservatorio. Hacían un rock sumamente cañero, crudo, canalla y, como decíamos en el podcast, un poco “cabrón”. Era música que te golpeaba en el pecho. Si te fascina cómo se moldean esos rugidos clásicos que sentaron las bases del metal moderno, te invitamos a echar un vistazo a nuestra reseña sobre el Orange OR60: El Tono Británico Definitivo Frente a la Revolución Digital, un equipo capaz de capturar esa pura rabia británica tan añorada hoy en día.

El verdadero significado de la palabra Motörhead y sus excesos

Una curiosidad que comentamos en la transcripción de nuestro programa y que muchos ignoran es el origen del nombre del grupo. Inicialmente, estos forajidos querían bautizar a la banda como “Bastards”. Sin embargo, por cuestiones de la industria, optaron por Motörhead. En el argot anglosajón de la época, ser un “motorhead” significaba ser un adicto al speed, una persona constantemente “espitosa”. Este nombre era toda una declaración de intenciones.

No es ningún secreto que los miembros del grupo llevaron un estilo de vida de excesos continuos, poniéndose, hablando mal y pronto, “hasta las trancas de todo”. Con ritmos de gira extenuantes y una filosofía de vida llevada constantemente al límite, no resulta del todo extraño que el cuerpo pase factura, provocando que este titán haya fallecido relativamente joven.

El sonido inconfundible de Ace of Spades y el equipo de una leyenda

Pese a la imagen ruda que proyectaban, a nivel guitarrero había mucha miga. Cualquiera que haya cogido una guitarra eléctrica ha intentado tocar Ace of Spades en algún momento. Personalmente, es de los temas que más he disfrutado tocando en mi propio estudio. Lo interesante del estilo de Phil Campbell es que, aunque a primera escucha parece un simple bombardeo sónico de power chords acelerados, cuando te fijas bien notas que escondía “cosicas de guitarra” brutales: arreglos sutiles, bends bluseros cargados de esteroides y pequeños solos que daban alma a la contundencia rítmica.

Si todo este repaso por la historia te ha inspirado a colgarte una guitarra al hombro y quieres conseguir un sonido potente sin complicarte la vida ni arruinarte, te recomendamos encarecidamente revisar esta excelente selección de Guitarras y gear para principiantes. Nunca ha sido tan accesible tener un buen equipo para dar tus primeros acordes cañeros.

Para los que ya estáis metidos en el barro del tono y buscáis emular la pared de sonido noventera que acompañó a las grandes bandas de la época dorada del metal, quizás queráis revisar nuestro artículo dedicado al Mesa Boogie Triple Rectifier Stealth Black: El Regreso del Sonido Metal de los 90 o cómo la industria sigue rindiendo culto a los gigantes de las seis cuerdas con joyas como cuando Gibson Convierte la Flying V de Michael Schenker en una Edición de Coleccionista Brutal.

El último escenario: Phil Campbell and the Bastard Sons

Después del final de Motörhead, Phil Campbell no se rindió. Impulsado por su amor incondicional a la música, montó un proyecto tremendamente personal llamado Phil Campbell and the Bastard Sons, recuperando aquel nombre censurado en sus inicios. Lo más especial de esta banda es que tocaba junto a sus propios hijos, asegurándose de traspasar directamente a su familia todo el legado, la actitud y la potencia de décadas de carretera. Es una lástima inmensa que esta gira mundial, que prometía ser una gran celebración familiar del rock and roll, se haya visto truncada para siempre.

Conclusión

Quienes tuvimos la suerte de ver a Motörhead en directo repetidas veces sabemos la energía sísmica que Phil Campbell y sus compañeros desprendían desde el escenario. Hoy el Heavy Metal se queda un poco más vacío y silencioso. Desde Trasteando Podcast queremos enviar nuestra más profunda y sincera despedida a un guitarrista que marcó el camino para miles de músicos en todo el planeta. Su guitarra puede que haya dejado de sonar en directo, pero sus riffs vivirán para siempre en cada disco y en las manos de cada chaval que pise un pedal de distorsión. Descansa en paz, Phil. Ha sido todo un honor.