Si hay una marca que asociamos inmediatamente con la tradición, el rock clásico y los diseños atemporales, esa es Gibson. Durante décadas, la compañía se ha mantenido fiel a sus raíces con modelos icónicos de seis cuerdas como la Les Paul, la SG, la Explorer o la Flying V. Sin embargo, el panorama de la guitarra eléctrica está cambiando, y Gibson ha confirmado oficialmente una noticia que ha sacudido a la comunidad: van a lanzar guitarras de siete cuerdas y modelos barítonos.
Esta decisión marca un hito importante. Mientras que marcas como Ibanez, ESP o Legator con sus modelos multiescala llevan años dominando el mercado del metal moderno y las afinaciones graves, Gibson se había mantenido al margen… hasta ahora.
El cambio de paradigma: Gibson mira hacia el Metal Moderno
Históricamente, Gibson ha sido una marca conservadora. Mientras el Nu Metal, el Deathcore y el Metal Progresivo ganaban terreno exigiendo rangos extendidos, la firma de Nashville seguía enfocada en su “sota, caballo y rey”. Sin embargo, ya habíamos visto pistas de este cambio a través de su filial, Epiphone.
Artistas como Matt Heafy de Trivium han popularizado modelos signature de Epiphone de siete cuerdas con una calidad sorprendente. Ahora, Gibson busca elevar ese estándar aplicando su construcción y acabados de gama alta (Studio, Standard, Custom) a estos formatos más agresivos.
Pero, ¿cuál es la diferencia real entre una guitarra de siete cuerdas y una barítono? ¿Por qué elegir una sobre la otra para géneros pesados?
Diferencias clave: Guitarra Barítono vs. 7 Cuerdas
Es una duda muy común: ¿Una barítono es simplemente una guitarra más larga? ¿Una de siete cuerdas es solo una guitarra normal con una cuerda extra? Vamos a desgranarlo.
¿Qué es una guitarra Barítono?
Una guitarra barítono es, en esencia, una guitarra de seis cuerdas con una longitud de escala mayor. La escala es la distancia entre la cejuela y el puente. Mientras que una Gibson tradicional tiene una escala corta (24.75″) y una Fender suele tener una escala larga (25.5″), las barítonos superan estas medidas (a menudo 27″ o más).
El problema de las afinaciones graves en escalas cortas:
Cuando intentas bajar la afinación (Drop A, Drop B) en una guitarra estándar, las cuerdas pierden tensión y se vuelven “chiclosas”, afectando la afinación y el tacto. Para compensar, podrías usar cuerdas muy gruesas, pero eso cambia el sonido y la sensación.
La solución de la barítono es física pura: al aumentar la longitud de la escala, necesitas más tensión para llegar a la misma nota. Esto permite usar afinaciones muy graves manteniendo las cuerdas tensas y definidas, sin necesidad de usar calibres de bajo. Si te interesa el sonido profundo y oscuro, es fundamental entender esto, casi tan crucial como saber elegir entre un amplificador real o un plugin para sacar ese tono pesado.
La anatomía de las 7 cuerdas y la Multiescala
Por otro lado, una guitarra de siete cuerdas añade una cuerda adicional, generalmente un Si (B) grave. Esto te da un rango extendido: tienes las notas agudas de siempre para los solos, más cinco o siete notas extra en los graves para riffs pesados.
El desafío aquí es la física. Si la escala es corta, esa séptima cuerda sonará flácida. Por eso, muchas guitarras modernas de siete cuerdas utilizan el concepto de multiescala (fanned frets). En este diseño, las cuerdas agudas tienen una escala normal (para facilitar los bendings y solos) y las cuerdas graves tienen una escala más larga (para mantener la tensión). Es una solución ergonómica y sonora que marcas como ESP LTD en su serie 1000 o Strandberg han perfeccionado.
El reto de Gibson: ¿Una Les Paul de 7 cuerdas?
Aquí es donde la ingeniería se pone interesante. La Les Paul es famosa por su escala corta, que le da ese sonido cremoso y facilita los bendings. Hacer una Les Paul de siete cuerdas o barítono requiere repensar la construcción.
Si simplemente añades una cuerda a una escala de 24.75″, el resultado en graves será deficiente. Gibson probablemente optará por:
- Aumentar la escala general del instrumento (convirtiéndola en barítono).
- Implementar una multiescala discreta, moviendo el puente para ganar longitud en las cuerdas graves sin alterar demasiado la estética clásica.
Es un movimiento arriesgado pero necesario. El mercado del Metal Moderno lo exige. Si te estás iniciando en este mundo y no quieres desembolsar lo que cuesta una Gibson Custom de entrada, existen opciones muy competentes para empezar a experimentar con rangos extendidos.
Recomendación para principiantes:
Si buscas tu primera guitarra para experimentar con estos sonidos antes de dar el salto a una gama alta, echa un vistazo a estas Guitarras de Iniciación que ofrecen una relación calidad-precio excelente para empezar a “trastear”.
¿Qué deberías elegir tú?
La elección depende de tu estilo. Si tocas Nu Metal, Metalcore o Deathcore, la tendencia actual favorece las siete (o incluso ocho) cuerdas por la versatilidad de tener ese rango extra. Sin embargo, no subestimes la curva de aprendizaje.
Como mencionamos en el podcast, pasar de seis a siete cuerdas requiere una adaptación mental y técnica. A veces, la obsesión por el equipo nos distrae de lo importante: la técnica. Incluso grandes virtuosos generan debate sobre la técnica, como analizamos en nuestro artículo sobre si se equivoca Michael Angelo Batio con la velocidad.
Si tu prioridad es simplemente tocar riffs muy graves y pesados, pero con la comodidad de los acordes que ya conoces, una barítono de seis cuerdas puede ser la opción más orgánica. Te da la profundidad sin la complejidad de una cuerda extra estorbando.
Conclusión
La entrada de Gibson en el mercado de las siete cuerdas y las barítonos es una señal inequívoca de que el metal moderno ya no es un nicho, sino un estándar de la industria. Ya sea que busques la profundidad de una barítono o el rango extendido de una siete cuerdas, lo importante es entender cómo la escala y la tensión afectan a tu sonido. Gibson se adapta a los nuevos tiempos, y ver una Les Paul rugiendo en afinaciones de Drop A será, sin duda, un espectáculo digno de ver y escuchar.
