Muy buenas, peña. ¿Cómo estáis? Aquí estamos en un nuevo artículo para todos vosotros en el blog de Trasteando Podcast. Sí, señor. ¿Qué tal el cuerpo y la mente? Espero que estéis genial. Hoy traemos un verdadero plato fuerte. Bueno, bueno, bueno… ¿Qué tenemos por aquí? Ni más ni menos que una flamante Fender American Stratocaster Ultra, en concreto el bellísimo modelo en color Cobra Blue. Me acabo de comprar esta maravilla, y sí, me he dejado la friolera de 2000 euros en esta guitarra. A lo largo de esta review, y especialmente al llegar a la conclusión del artículo, te diré con total sinceridad si realmente merece la pena hacer esta enorme inversión.
De entrada te adelanto que la guitarra me ha sorprendido muchísimo. Es una Stratocaster de toda la vida, con ese tono clásico que todos tenemos en la cabeza, pero evolucionada para los guitarristas modernos que exigen el máximo rendimiento, afinación perfecta y cero ruidos.
Especificaciones Técnicas de la Fender American Stratocaster Ultra
Vamos a destripar un poco qué es lo que hace que esta guitarra tenga ese precio y esa etiqueta de “Ultra”. Empezando por las maderas, nos encontramos con un cuerpo de aliso, una madera súper equilibrada y clásica en Fender, junto con un mástil y diapasón de arce. Este mástil tiene un perfil en “D” moderna, lo que lo hace increíblemente rápido y cómodo en la mano.
Además, cuenta con 22 trastes Medium Jumbo (que facilitan muchísimo los bendings), una cejuela de hueso de altísima calidad y un golpeador de tres capas en color blanco envejecido que le da un toque vintage brutal contra el azul Cobra Blue. Un detalle que destaco es el estuche rígido premium que incluye Fender, algo totalmente obligatorio cuando hablamos de estos precios.
Electrónica: Pastillas Noiseless, S-1 Switch y Configuración HSS
Aquí es donde la guitarra brilla con luz propia. Viene montada con unas pastillas Ultra Noiseless Vintage Strat en las posiciones de mástil y medio, y una potente humbucker en el puente. Para mí, la configuración HSS (Humbucker – Single – Single) es absolutamente innegociable a la hora de comprar un instrumento de este estilo.
¿Y por qué? Porque cuando toco con pastillas simples en la posición del puente, muchas veces el sonido me resulta bastante flojo a la hora de meter distorsión o tocar ritmos potentes. Por eso, siempre elijo configuraciones como HSS, HSH o HH. Necesito esa pastilla doble en el puente para que los riffs tengan cuerpo y pegada. Si buscas algo para terrenos más extremos, a lo mejor te interesa explorar las 3 mejores guitarras metaleras por menos de 1.000 € (Guía Definitiva), pero para rock, blues y versatilidad extrema, esta Stratocaster es la reina indiscutible.
Además, la inclusión del sistema S-1 Switch es una genialidad. Este botón, escondido en el control de volumen, cambia la circuitería interna y te ofrece muchísimas más posibilidades y variantes de sonido. De repente, una guitarra convencional te ofrece un abanico tonal gigantesco. Y lo más importante: las pastillas Noiseless hacen que te olvides por completo de los típicos ruidos parásitos de fondo. Esto es un avance grandísimo; creo que todas las pastillas simples deberían llevar esta tecnología hoy en día. Si alguna vez has intentado grabar o tocar en vivo conectado a un ampli de alta ganancia como el EVH 5150, sabrás de sobra lo molestos que son esos zumbidos.
Comodidad, Herrajes y la Importancia de los Clavijeros con Bloqueo
Otra de las cosas buenas que tiene esta guitarra es el rebaje ergonómico en la zona de unión del mástil con el cuerpo. Han esculpido toda esa zona inferior para que accedas sin ningún tipo de esfuerzo al traste 22. Es una guitarra increíblemente cómoda para tocar en la parte más alta del diapasón. No es una guitarra puramente pensada para shred, pero se deja tocar de maravilla y los solos más veloces fluyen sin problemas.
El mástil por detrás tiene un acabado satinado, un poco más acaramelado de lo normal, que es bastante liso y cómodo al tacto. La mano no se queda pegada al sudar en directo, lo cual es un mini punto extra para los chicos de Fender. Y hablemos del puente: trae un trémolo sincronizado de dos puntos que engancha mucho mejor el sonido y permite usar la palanca con una suavidad envidiable sin temor a perder afinación.
Pero mi detalle de hardware favorito son, sin lugar a dudas, los clavijeros con bloqueo. No hay nada que me desagrade más en esta vida que estar tocando en directo o grabando y que, de repente, una cuerda se desafine drásticamente porque la guitarra tiene unos clavijeros mediocres o porque no se han puesto bien las cuerdas. Con el bloqueo, es muchísimo más rápido cambiar las cuerdas y, sobre todo, la estabilidad de la afinación es casi perfecta. Considero que en pleno siglo XXI, todas las guitarras de cierto nivel deberían incluir clavijeros con bloqueo de serie. Si eres de los que duda entre marcas económicas que los incluyen o no, a lo mejor te has preguntado si son buenas las guitarras Harley Benton precisamente porque muchos de sus modelos ya apuestan por este tipo de mejoras. ¡Fender ha acertado de lleno al ponerlos aquí de fábrica!
Estética y Versatilidad: Un Descanso del Metal
Como sabéis los seguidores habituales del canal, en el estudio tengo un arsenal de guitarras bastante agresivas: tengo una Solar, una Ibanez, una ESP, una Harley Benton Amarok… todas ellas enfocadas al metal duro. Justo me había quedado sin opciones más clasiquillas para tocar rock, para tocar blues o limpios cristalinos, y decidí comprarme esta Fender para cubrir ese hueco de manera profesional.
Todos los alumnos que han pasado por el estudio se han quedado embobados con ella. Incluso los heavies más puristas que vienen a aprender metal me dicen: “No me gusta el rollo Fender, pero joder, qué color más bonito”. Y es que el acabado Cobra Blue combinado con el golpeador degradado vintage es un espectáculo visual. Por cierto, si os gustan las guitarras Fender pero preferís explorar modelos de puente fijo, os invito a leer nuestra extensa review sobre la Fender Telecaster 75 Aniversario.
Además, si esta review te está dando ganas de ampliar tu colección y quieres lo mejor de lo mejor dentro del universo Fender contemporáneo, te recomiendo enormemente echar un vistazo a la Fender AM Ultra II Strat HSS EB SFL. Es una evolución impresionante de la serie Ultra que lleva los acabados, la versatilidad electrónica y la comodidad del mástil a un nivel sencillamente insuperable. Una auténtica joya de la ingeniería guitarril que no decepciona.
Conclusión
Llegamos al momento de la verdad en Trasteando Podcast. Conclusiones finales acerca de esta Fender American Stratocaster Ultra. El precio exacto de compra fue de 2024 €, incluyendo su estuche duro premium, y viene de fábrica con un calibre de cuerdas 9-42 perfectamente ajustado. ¿Ha sido un acierto soltar más de 2000 euros en ella? Rotundamente sí.
Me parece una guitarra de altísima gama. Mantiene la esencia, el tacto y el inconfundible tono de una Fender de toda la vida, pero incorpora modificaciones que hoy en día considero imprescindibles para el músico de estudio y de directo: el talón rebajado para un acceso perfecto a los trastes altos, las pastillas Noiseless totalmente libres del molesto ruido de masa de las single coil tradicionales, la tremenda versatilidad sonora del sistema S-1 Switch en su configuración HSS y la estabilidad inquebrantable que aportan los clavijeros con bloqueo.
Si tienes el presupuesto y buscas un instrumento definitivo que cubra desde el pop más cristalino hasta el hard rock más cañero con una respuesta impecable, la serie Ultra es una apuesta completamente segura. ¿Y tú qué opinas? ¿Cuál te comprarías tú por 2000 €? ¿Irías a por una Fender clásica, una Gibson Les Paul, o tal vez una guitarra signature orientada al metal? Déjame tu opinión abajo en los comentarios, me encantaría leer en qué guitarra te gastarías tú ese dineral.
Nada más por hoy, nos vemos muy pronto en una próxima review de equipo o en una nueva lección de guitarra aquí en la web. ¡Guitarreo del bueno, ya tú sabes! Un saludo, majos y a seguir trasteando.
