Si eres de los que disfrutan pasando horas mirando catálogos de instrumentos, seguramente te habrás hecho esta misma pregunta recientemente: ¿qué está pasando con el precio de las guitarras? En los últimos años, la comunidad de músicos ha sido testigo de una escalada de precios sin precedentes que está afectando tanto a las gamas de entrada como a los instrumentos premium. En Trasteando Podcast hemos querido analizar a fondo esta compleja situación, porque la cruda realidad es que nuestras queridas hachas cada vez cuestan muchísimo más dinero, y nuestros bolsillos de guitarristas lo están notando de una forma bastante dolorosa.
El adiós a la gama media accesible en la guitarra
Hace no tanto tiempo, apenas cinco o siete años, podías hacerte con una guitarra de gama media muy decente por unos 600 u 800 euros. Hablamos de instrumentos serios que ya servían perfectamente para tocar en directo, grabar en estudio con gran calidad y que aguantaban el exigente trote de las giras. Esas guitarras solían venir equipadas con buenos herrajes e incluso pastillas de marca de primer nivel. Sin embargo, hoy en día, esas mismas guitarras están rompiendo la barrera de los 1.000 e incluso los 1.500 euros con una facilidad pasmosa.
Y si miramos directamente a la gama alta, los precios se han vuelto directamente prohibitivos para el músico promedio. Un claro ejemplo de esto son modelos tan clásicos y demandados como la Les Paul Studio o las series altas de LTD, que han visto incrementado su valor de una manera drástica. Si te encuentras en la tesitura de buscar opciones más económicas sin sacrificar el tono clásico, te recomendamos echar un vistazo a nuestro artículo sobre 5 Alternativas a Gibson Les Paul: Guía Definitiva para Comprar una Single Cut.
¿Por qué se han disparado tanto los precios de los instrumentos?
La respuesta corta y directa a este problema es la inflación, pero la realidad del mercado es un cóctel de diversos factores macroeconómicos que han golpeado de lleno a la industria musical a nivel global:
- Impresión de dinero e inflación: Las políticas de los bancos centrales emitiendo dinero han devaluado el poder adquisitivo, haciendo que todo cueste más. Los salarios, lamentablemente para los músicos y trabajadores, no están subiendo exactamente igual a lo que son los precios de las guitarras.
- Crisis del transporte marítimo: Los enormes costes de los fletes, el aumento de precio en los seguros marítimos y los múltiples problemas logísticos en las aduanas encarecen cualquier producto que deba ser transportado desde Asia o América.
- Aumento de los costes de fabricación y materias primas: Todo el proceso de construcción se ha encarecido. Sube la madera, sube el coste de fabricación de las pastillas, sube el ensamblaje, la pintura y los acabados finales.
- Aranceles y energía: Los impuestos a la importación, así como el coste disparado de la gasolina y la energía necesaria para mantener en funcionamiento las grandes fábricas de instrumentos, repercuten al final en la misma persona: el cliente final, que es quien siempre termina pagando los temidos sobrecostes.
Todo este complejo escenario ha provocado situaciones muy polémicas e intensos debates en la comunidad guitarrera. De hecho, este mismo fenómeno económico lo tratamos en profundidad hace poco cuando analizamos qué está pasando con ESP y LTD y su polémica subida de precios en el mercado internacional.
Ejemplos reales: Analizando la subida en mi colección de guitarras
Para ilustrar esta auténtica locura de precios, he decidido ponerme las gafas, sacar la calculadora y hacer un análisis profundo de algunas de las guitarras que más utilizo habitualmente en mi estudio. Vamos a comparar exactamente lo que me costaron en su día con su abusivo precio actual en el mercado. Si eres de los que disfruta viendo equipo y especificaciones, no te pierdas el post donde te muestro mi colección de guitarras actualizada 2024.
LTD H-3000: Un 50% más cara
Esta es una de mis guitarras de batalla favoritas. Recuerdo perfectamente que la compré hace un tiempo por unos 800 euros aproximadamente. Hoy en día, encontrar este modelo exacto de segunda mano o remanentes es complicado, pero sus modelos equivalentes actuales en la marca rondan fácilmente entre los 1.000 y los 1.500 euros. Estamos hablando de una subida brutal de casi el 50% de su precio original en un periodo de tiempo muy corto.
Fender Stratocaster American Ultra
Hace unos tres o cuatro años me hice con esta maravilla, una guitarra espectacular fabricada en Corona, California. En su día pagué exactamente 2.000 euros por ella, lo cual ya era una inversión considerable e importante para cualquier músico. Si buscas hoy en cualquier tienda especializada este mismo modelo, la verás etiquetada rondando los 2.500 euros. Son nada menos que 500 euros de incremento (un 25% o 30% más) por exactamente el mismo instrumento. Para los que buscan ese sonido clásico y versátil sin necesidad de hipotecarse, siempre es una excelente idea explorar las 5 alternativas a Fender Stratocaster que reseñamos hace poco.
El caso más extremo: ESP E-II Horizon
Aquí es donde la cosa se pone verdaderamente seria y asusta un poco. Esta increíble guitarra japonesa llegó a mis manos gracias a un pequeño chanchullo: hice un cambio entregando una Ibanez azul y añadiendo unos 800 euros encima. En aquel momento, la guitarra completamente nueva costaba unos 1.800 euros en tienda. ¿Sabes cuánto cuesta ahora mismo si quieres comprarla nueva? ¡3.000 euros! El precio prácticamente se ha duplicado, algo inaudito para una marca de producción en serie por muy buena que sea.
La LTD EC-1000 de mis inicios musicales
Y si nos vamos un poco más atrás en el tiempo, recuerdo cuando compré mi primera LTD EC-1000. Por aquel entonces yo trabajaba como endorser de la marca (es decir, estaba esponsorizado por ellos). Con los descuentos de artista y sin cobrarme el IVA, la guitarra me salió por apenas 400 euros. Evidentemente era un trato especial, pero el precio base del instrumento era bastante razonable en el mercado de la calle. Hoy en día, a precio actual, tenemos esa misma guitarra superando tranquilamente los 1.000 o 1.100 euros. Se ha multiplicado por tres en unos diez o quince años.
¿De verdad necesitas gastar una fortuna para sonar bien?
Con esta imparable escalada de precios, muchísimos guitarristas se frustran pensando que si no pueden permitirse desembolsar 3.000 euros en una guitarra, jamás van a conseguir sonar bien o de forma profesional. Y permíteme decirte que esto es un mito absoluto y un problema de concepto. Tener una guitarra mucho más cara o de una marca prestigiosa no te va a hacer tocar mejor por arte de magia.
Hace apenas unos días estuve de visita en la tienda Musical Pamplona de un buen amigo. Allí me puse a probar varias guitarras y le pedí que me dejara una PRS SE Custom 24. Hablamos de las gamas “baratitas” fabricadas en Asia. La experiencia fue sencillamente fantástica; disfruté muchísimo tocando con ella, el mástil era comodísimo y el sonido matador. Acto seguido cogí modelos que superaban los 2.000 euros y, sinceramente, ya no me gustaron tanto. Al final del día, comprar equipo excesivamente caro muchas veces es un mero capricho. Es exactamente como el que se compra una Harley Davidson de 40.000 euros para pasear los domingos, y luego llega otro con una moto más pequeña y le adelanta en la primera curva. Lo mismo pasa con nuestras seis cuerdas.
Afortunadamente, hoy en día los procesos de fabricación modernos han mejorado tanto que aún existen fabricantes que mantienen una relación calidad-precio impresionante. Marcas como Harley Benton están demostrando constantemente que se pueden hacer instrumentos súper dignos que suenan genial a precios terrenales. Si no me crees y quieres poner a prueba tu oído, te invito a atreverte con nuestro revelador test a ciegas entre una Harley Benton y una Suhr de 4.000 euros. El resultado te sorprenderá.
Yo mismo reconozco que en el día a día para grabar, componer y practicar, suelo utilizar una de mis guitarras más económicas. ¿Por qué? Pues sencillamente porque pesa mucho menos, es comodísima y el tono que saca es muy similar al de las guitarras caras. Y si estás empezando ahora en este maravilloso mundo, tienes un presupuesto ajustado y no quieres que los abusivos precios actuales te desanimen, te recomiendo encarecidamente explorar el mercado actual. Puedes encontrar excelentes opciones de Guitarras y gear para principiantes que te darán años y años de alegrías sin necesidad de vaciar tu cuenta bancaria o pedir un préstamo.
Conclusión
El panorama actual del mercado de instrumentos musicales es, cuanto menos, desalentador para quienes sufren del famoso G.A.S. (Gear Acquisition Syndrome). Como hemos visto a lo largo del post, los precios han experimentado una subida media de entre un 20% y un 30% generalizada, llegando en algunos casos sangrantes a duplicarse o triplicarse. Y siendo muy honestos, viendo la tendencia de la economía global, la inflación constante y los costes del transporte, creo firmemente que a futuro los precios van a seguir subiendo sin control.
Ante esta situación, mi mayor y más sincero consejo para todos vosotros en este momento es muy claro: no vendas tus guitarras bajo ningún concepto. Lo primero, porque como músicos sabemos que siempre da mucha pena deshacerse de un buen instrumento que nos ha acompañado. Y lo segundo y más pragmático, porque tal y como está el mercado hoy, tus queridas hachas se han convertido en un activo de inversión que se está revalorizando día a día. Quizás de aquí a un par de años puedas sacarles un precio infinitamente mejor del que te darían hoy en día.
Solo nos queda cruzar los dedos y esperar que, en un futuro cercano, el mercado se paralice un poco, la inflación dé un merecido respiro a la industria musical y todos podamos volver a hacer lo que más nos apasiona: comprar más guitarras, probar nuevo equipo y seguir trasteando juntos sin miedo a la ruina financiera.

