Alissa White-Gluz en DragonForce: El Fichaje que Nadie Esperaba

Últimamente parece que hay bandas clásicas de rock y metal que le temen a desaparecer. Grupos que en su momento fueron una auténtica bomba, empiezan a notar cómo poco a poco disminuye su base de oyentes y fans. Esto nos lleva a una pregunta inevitable: ¿necesitan estas bandas clásicas reinventarse para poder sobrevivir en la industria musical actual? Lo hemos visto un millón de veces a lo largo de la historia. Por ejemplo, en los años 90, cuando la escena del Heavy Metal tradicional parecía estar muriendo frente al grunge, gigantes como Iron Maiden siguieron erre que erre, manteniéndose fieles a su estilo para conseguir continuar. Sin embargo, hay otras formaciones que, si no sacan algo que impacte radicalmente, sienten que caen en el olvido. Tienen que seguir luchando no solo por evolucionar, sino por seguir siendo relevantes en un mercado saturado. Y esto es precisamente lo que nos llama poderosamente la atención del reciente movimiento de DragonForce, quienes han anunciado el sorprendente fichaje de Alissa White-Gluz como vocalista. Antes de entrar de lleno en este bombazo, pongámonos un poco en contexto.

DragonForce: De la velocidad extrema al estrellato en los videojuegos

Para quienes no los tengan en el radar, DragonForce es una banda británica formada en el año 1999, conocida mundialmente por ser la banda más rápida por antonomasia. Su estilo se enmarca dentro del Power Metal, o como algunos lo llaman coloquialmente, el “Happy Metal” o metal de “joya y elfos”. Básicamente, hablamos de un heavy metal muy acelerado, heredero directo de las progresiones específicas que empezaron a crear bandas como Helloween, Manowar o Gamma Ray en los años 80, pero llevado al extremo absoluto. El paroxismo del Power Metal.

El gran salto a la fama mundial de DragonForce ocurrió en 2006, y curiosamente no fue solo por los canales tradicionales, sino gracias a un videojuego: Guitar Hero. La inclusión de su tema “Through the Fire and Flames” supuso un antes y un después en su carrera. Esta no es la primera vez que la industria de los mandos y las consolas impulsa la música extrema; de hecho, ya hemos hablado en el blog sobre cómo el gaming está salvando al metal, demostrando que ambos mundos son aliados perfectos.

El estilo de Herman Li y la etiqueta de “Banda Meme”

El alma máter y figura más reconocible de la banda es su guitarrista, Herman Li. Conocido por sus imponentes solos y su característico timbre de guitarra, Li utiliza efectos muy peculiares, como un wah muy festivo y ruidos técnicos diferentes a los que estábamos acostumbrados. Se hicieron famosísimos por esos duelos de guitarras estratosféricos donde, mientras tocaban a velocidades absurdas, bebían cerveza o hacían acrobacias. No obstante, en las redes sociales pronto se ganaron el apodo de “banda meme”. ¿Por qué? Principalmente por lo exagerados que resultaban y por las polémicas en sus actuaciones en directo. En muchas ocasiones, los fans notaban que Herman Li no lograba replicar a la perfección los veloces solos de sus discos, pasando el tiempo quejándose del equipo, del sonido o experimentando con posturas extrañas para tocar. Hoy en día, Herman está muy volcado en el mundo de la docencia online, algo curioso considerando su estatus. Si tú también quieres empezar en este apasionante mundillo y soñar con tocar a esas velocidades, te recomendamos echar un vistazo a esta fantástica selección de guitarras y gear para principiantes, perfecta para dar tus primeros pasos.

Alissa White-Gluz en DragonForce: ¿Una mezcla imposible?

Hablemos del tema central: el fichaje de Alissa White-Gluz. Alissa es una cantante que se ha forjado una reputación inmensa girando durante los últimos 10 años como la fiera vocalista de Arch Enemy, una de las grandes potencias del Death Metal Melódico. Su estilo siempre se ha caracterizado por esa potente y oscura voz gutural. Por eso, su entrada en una banda de Power Metal tan “alegre” y melódica como DragonForce resulta, cuanto menos, chocante.

Lo cierto es que Alissa es una artista imparable y tremendamente hiperactiva. Ya en los últimos discos de Arch Enemy intentó meter más melodías vocales limpias. Y recientemente, no ha parado de lanzar proyectos: fundó una banda exclusivamente de chicas llamada Blue Medusa y ha multiplicado sus colaboraciones. Este dinamismo femenino está revolucionando la escena, un fenómeno fascinante del que ya charlamos al analizar cómo las bandas femeninas están disparando el metal actual. Pero verla de frontwoman en DragonForce cantando sobre dragones y fuego es un cambio de paradigma espectacular.

¿Estrategia de marketing o evolución musical?

Alissa aporta a la banda una puesta en escena brutal, una actitud reivindicativa (es muy vocal sobre temas como el veganismo y el activismo animal) y un indudable talento. Sin embargo, surge la duda: DragonForce ya cuenta con Marc Hudson, un cantante que lo hace estupendamente y que encaja a la perfección en su estilo. Se ha anunciado que ejercerán como co-vocalistas, pero muchos fans sospechan que esto podría ser una gran jugada publicitaria para volver a estar en el centro de todas las miradas tras unos años donde su impacto mediático había decaído un poco. Este tipo de tácticas en la industria no son nuevas; de hecho, nos recuerdan mucho a cuando debatimos si ciertas giras monumentales son el fin de una era o simplemente puro marketing encubierto.

El drama del Tinnitus: El caso de Marc Hudson

Curiosamente, en el primer concierto de esta nueva etapa con Alissa, el vocalista principal Marc Hudson no pudo asistir. La razón oficial encendió las alarmas de la comunidad musical: sufría de graves problemas de tinnitus. Para quien no lo sepa, el tinnitus o acúfenos es la percepción de un pitido o zumbido constante en los oídos sin que exista una fuente sonora externa. Es una condición severa y muy habitual entre los músicos que pasan años expuestos a altísimos volúmenes en el escenario.

Es un problema que desde Trasteando Podcast conocemos muy de cerca. Tras más de 600 conciertos soportando guitarreos a tope, orquestas y sesiones de DJ, uno termina quemándose los oídos. Llega un punto en el que dejas de percibir ciertas frecuencias, y en ambientes ruidosos te vuelves prácticamente sordo ante quien te habla de frente. Para los músicos, es fundamental cuidar la salud auditiva y utilizar buen equipo de monitorización, como cuando probamos los auriculares sin latencia para aislar el sonido correctamente. Ojalá la tecnología médica, incluso sistemas futuristas tipo Neuralink, logren algún día solucionar este calvario que aparta a tantos talentos de los escenarios.

Conclusión

El fichaje de Alissa White-Gluz por DragonForce es, sin lugar a dudas, uno de los movimientos más audaces e inesperados en la escena del metal reciente. Ya sea un intento desesperado por no desaparecer en la opacidad o una brillante estrategia de marketing musical para atraer a una nueva generación de fans, lo cierto es que han conseguido que volvamos a hablar de ellos. DragonForce demuestra que sigue con hambre de escenario, explorando territorios vocales inexplorados y sumando a sus filas a una de las cantantes más ambiciosas y talentosas de la actualidad. Habrá que esperar para verlos en directo por España y comprobar si esta peculiar fusión de estilos logra que la banda brille con más fuerza que nunca o si, por el contrario, se queda en una mera anécdota. Lo que es innegable es que, en el mundo del rock y el metal, quien no se mueve, caduca.