Muy buenas, peña. ¿Cómo estáis? Bienvenidos de nuevo a un artículo más aquí en Trasteando Podcast, el rincón donde los amantes de las seis cuerdas nos reunimos para seguir aprendiendo. ¿Qué tal ha ido la semana? Hoy os traemos un tema súper interesante y recurrente. Como podéis ver en el vídeo que encabeza este artículo, tengo un par de novias conmigo, o lo que es lo mismo, dos guitarras fantásticas. A menudo nos llegan dudas sobre un tema específico y vengo a daros un poco de luz sobre la diferencia que hay entre una guitarra clásica y una guitarra flamenca. Esta es una de esas preguntas que me han formulado cientos de veces y, para no aburriros repitiendo lo mismo, vamos a desglosarlo a fondo en este post, sacando a relucir todas las cosas en común y las diferencias clave de estas dos guitarras tan icónicas.
Apariencia vs Realidad: Parecidas por fuera, distintas por dentro
Lo primero que tenemos que tener en consideración para esta comparativa son los modelos exactos que tenemos entre manos en el vídeo. Por un lado, la guitarra clásica que utilizo es una maravillosa Alhambra 5P. Por el otro lado, la guitarra flamenca que me han prestado (¡gracias, Carlos!) es una Manuel Rodríguez e hijos orientada al flamenco. A simple vista, para alguien que está empezando o que no tiene el ojo muy entrenado, es muy difícil diferenciarlas. De hecho, daos cuenta de que ambas tienen la misma silueta general, cuentan con seis cuerdas de nylon, tienen los mismos trastes y presentan una apariencia casi idéntica. Es el mismo tipo de engaño visual que puede ocurrir en el mundo de la guitarra eléctrica, donde una imitación barata y una Fender Telecaster 75 Aniversario pueden parecer lo mismo de lejos, pero son dos mundos opuestos cuando las tocas. Básicamente, la guitarra clásica y la flamenca se diferencian de manera drástica en su construcción interna y en el sonido que emiten.
El Sonido: ¿Qué buscas transmitir con tu guitarra?
La clave principal radica en el propósito sonoro. ¿Por qué se construyen de manera distinta? Porque el objetivo final y el contexto en el que se tocan difieren enormemente. A la hora de tocar música clásica, necesitamos un sonido mucho más redondito, con más cuerpo. Se busca una resonancia envolvente que sea capaz de llenar la sala por sí sola. Si vas a interpretar una pieza de Bach o de Tárrega, requieres que las notas se sostengan, fluyan y abracen al espectador. En cambio, en el flamenco las necesidades son radicalmente distintas. El guitarrista flamenco suele estar acompañado de cantaores, palmas y bailaores, por lo que necesita un sonido mucho más agresivo, brillante e incisivo. Es un sonido que describimos como más agudo o más picante. El ataque de la nota debe ser inmediato y percusivo para no perderse en la mezcla del escenario flamenco. La reverberación prolongada aquí es un estorbo; se requiere un sonido seco y contundente.
Maderas utilizadas: El secreto de la construcción y el tono
Para conseguir estos matices tan específicos, los luthiers utilizan diferentes tipos de maderas de la guitarra a la hora de construirlas. Si analizamos las especificaciones de las guitarras del vídeo, vemos claras divergencias. En la guitarra flamenca, la tapa armónica suele ser de abeto (una madera que favorece ese tono percusivo y brillante), el mástil en este caso es de cedro y el diapasón de ébano, lo cual aporta dureza y una respuesta rápida. Por el contrario, en la guitarra clásica Alhambra 5P que tengo, la tapa es de cedro macizo (que otorga un sonido más cálido y oscuro), el mástil es de samanguila (una madera africana muy similar a la caoba que aporta robustez y resonancia) y el diapasón también es de ébano. La elección de estas maderas lo cambia todo. Por cierto, si estás pensando en renovar tu equipo, ya sea para estudiar clásico o para rasguear por bulerías, te recomiendo revisar esta excelente selección de Guitarras acústicas y Clásicas, donde podrás encontrar modelos fantásticos que se adapten a tu estilo. Conocer los materiales de tu instrumento es una parte fundamental para cualquier músico, igual que cuando analizamos las maderas y especificaciones de guitarras de última generación en posts como el de las nuevas Epiphone Futura.
Diferencias Físicas: Caja de resonancia y acción de las cuerdas
Las dos grandes diferencias físicas que se pueden apreciar a simple vista entre la guitarra clásica y la flamenca afectan directamente a la comodidad y al volumen. La primera de ellas es el tamaño de la caja de resonancia. En las guitarras flamencas, los aros (la profundidad de la caja) suelen ser un poquito más estrechos. Esto se hace intencionadamente para conseguir ese toque más agudo y rápido a la hora de tocar. Claro, la física no engaña: al tener menos caja de resonancia, la guitarra flamenca tiene menos volumen natural y menor sustain, pero eso con una buena técnica de construcción y ejecución se solventa perfectamente para su estilo. La segunda gran diferencia es la distancia que hay entre las cuerdas y el diapasón, lo que comúnmente llamamos la acción. En la guitarra flamenca, la acción suele ser súper estrecha y pegada al mástil. Esto se logra mediante una inclinación diferente de las cuerdas en su construcción. ¿Qué conseguimos con esto? Que sea muchísimo más cómoda para hacer punteos rápidos, alzapúa y técnica de mano derecha. Sin embargo, al estar tan pegada, la cuerda no vibra con tanta libertad y a veces produce ese característico cerceo flamenco. En la clásica, la acción es más alta para permitir una vibración limpia, completa y un sonido envolvente.
¿Una guitarra híbrida? Recomendaciones y la marca Manuel Rodríguez
Llegados a este punto, tienes que tener bastante claro qué es lo que buscas sacar de tu instrumento, un proceso de decisión tan crucial como cuando te planteas si un EVH 5150 es el mejor amplificador para directo. Si solo tocas repertorio clásico, con una guitarra clásica vas perfecto. Si tu alma es cien por cien flamenca, necesitas una flamenca. Pero, ¿qué pasa si quieres un poco de ambos mundos? Yo, por ejemplo, en este caso utilizo mucho la Alhambra 5P porque funciona casi como un híbrido para mi día a día. No puedo tocar perfecto ni flamenco puro ni clásico de gran auditorio, pero para dar clases, grabar, enseñar y trastear me viene estupenda. Quiero hacer una mención especial a la marca Manuel Rodríguez e Hijos que vemos en el vídeo. Llevo tiempo echándole un vistazo a su catálogo porque recibo muchos alumnos que vienen con estas guitarras. La verdad es que ofrecen una construcción y relación calidad-precio increíble. El modelo prestado ronda los 1000 euros y es una maravilla, pero lo que más me sorprende es ver a alumnos con modelos de entrada de 100, 150 o 200 euros que tienen unos acabados y un sonido que son una auténtica pasada. Así que, si estáis empezando, echadle un vistazo a esta marca porque os la recomiendo encarecidamente. El valor de un buen instrumento con historia y calidad es algo incalculable, un tema fascinante que exploramos recientemente hablando de la histórica Epiphone acústica de Noel Gallagher a subasta.
Conclusión
En resumidas cuentas, peña, elegir entre una guitarra clásica y una guitarra flamenca dependerá íntegramente de la música que queráis interpretar y de la técnica que vayáis a desarrollar. La clásica os dará ese sonido dulce, envolvente y sostenido ideal para piezas tradicionales o contemporáneas que requieran resonancia, gracias a su caja profunda y a la libertad de vibración de sus cuerdas. La flamenca os ofrecerá la agresividad, el brillo picante y la extrema comodidad de acción bajísima necesaria para los rápidos pasajes y rasgueos del género flamenco. Espero que os haya gustado este artículo y hayáis aprendido las diferencias fundamentales entre ambas. Ya sabéis, cualquier duda, dejadnos vuestros comentarios y darle al me gusta. No olvidéis suscribiros a Aitor Epas Guitar y por supuesto, seguir apoyando a Trasteando Podcast. Nos vemos en nuestras redes sociales (Instagram y Facebook) en Aitor Epas para lo que necesitéis. ¡Nos vemos en el siguiente post, un saludete majos, que sois unos salados!