Si hay algo que caracteriza a la industria musical, y específicamente a los premios que se otorgan en Los Ángeles, es su capacidad para generar debate. Los Grammys 2026, celebrados este pasado 1 de febrero, no han sido la excepción. Mientras el mundo del pop miraba hacia otro lado, en Trasteando Podcast hemos puesto la lupa donde realmente importa: en las categorías de Rock y Metal, donde este año el guion ha dado un giro que ha dejado a más de uno con la boca abierta.
En el episodio de hoy analizamos lo ocurrido en una noche donde las guitarras volvieron a sonar, aunque quizás no de la forma en que los puristas esperaban. Entre nominados de la talla de Dream Theater, Spiritbox o Ghost, el resultado final ha levantado ampollas y aplausos a partes iguales. ¿Están los Grammys desconectados de la realidad del metal o están apostando por una necesaria renovación?
La Sorpresa de la Noche: Turnstile se Corona
El titular indiscutible de la velada fue el triunfo de Turnstile. La banda, conocida por su fusión de hardcore con toques alternativos, se llevó a casa dos de los premios más codiciados: Mejor Álbum de Rock y Mejor Actuación de Metal. Para muchos, este doblete confirma que las barreras entre géneros están más difusas que nunca.
Como comentamos en el vídeo, Turnstile es una banda que trae aire fresco. Tienen una energía en directo envidiable y han sabido conectar con una audiencia joven que quizás no se sentía representada por el metal más clásico. Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con esta decisión. Para los amantes de los sonidos más tradicionales o técnicos, ver a una banda con una propuesta tan “hardcoreta” —como la definimos cariñosamente— ganando en la categoría de metal, puede resultar chocante.
Es innegable que para conseguir ese sonido moderno y contundente, la elección del equipo es crucial. Si te interesa explorar este tipo de sonoridades agresivas pero versátiles, te recomendamos echar un ojo a nuestro artículo sobre las Solar Guitars: La Guía Definitiva de la Marca de Ola Englund para el Metal Moderno, unas hachas diseñadas precisamente para cortar en la mezcla con esa precisión quirúrgica que bandas actuales demandan.
Los Grandes Olvidados: Ghost y Spiritbox
Si Turnstile fue la cara de la moneda, la cruz la protagonizaron bandas como Ghost y Spiritbox. En nuestra opinión, y coincidiendo con gran parte de la comunidad, eran los favoritos sentimentales y técnicos. Ghost ha perfeccionado una fórmula de rock teatral y melódico que llena estadios, mientras que Spiritbox ha redefinido lo que significa el metal moderno en la última década.
Resulta curioso cómo los premios a veces parecen ir un paso por detrás —o por un camino paralelo— al gusto popular. Ghost, con su estética impecable y producción masiva, parecía la apuesta segura. De hecho, bandas con una propuesta estética tan fuerte nos recuerdan a la importancia de la imagen en la industria, un tema que el mismísimo Nergal ha tratado. Si te interesa la visión de los artistas sobre el negocio, no te pierdas nuestro análisis sobre Behemoth, Nergal y la Cruda Realidad de la Industria Musical.
Por otro lado, Dream Theater también figuraba en la lista. Sabemos lo que ofrecen: canciones extensas, virtuosismo desmedido y una potencia técnica inigualable. Sin embargo, parece que este año la academia buscaba algo más directo y menos progresivo.
El Enigma de Sleep Token
Mención aparte merece Sleep Token. Aunque su presencia en las nominaciones ya es un triunfo, siguen siendo una de las bandas más “extrañas” y fascinantes del panorama. Su mezcla de metal, pop, R&B y progresivo desafía cualquier etiqueta. Es ese tipo de grupo que requiere un equipo muy específico para emular sus texturas, especialmente en el apartado de procesamiento de señal.
Para lograr esos ambientes etéreos que luego rompen en riffs pesadísimos, no basta con una buena distorsión; necesitas modulación y espacio. Si eres de los que busca esculpir el sonido al milímetro, te interesará revisar nuestra lista de Mejores Pedales Multiefectos para Guitarra por menos de 500€, donde encontrarás herramientas capaces de recrear esas atmósferas complejas.
¿Representan los Grammys al Metal Real?
Esta es la pregunta del millón. Año tras año, la polémica está servida. Los fans se quejan de que siempre ganan los mismos o, como en este caso, ganan bandas que se alejan del canon del metal clásico. Se argumenta a menudo que grupos gigantes como Metallica deberían estar siempre ahí por ventas, pero es saludable que se de espacio a nuevas generaciones.
La realidad es que “nunca llueve a gusto de todos”. Los Grammys buscan relevancia mediática y, a veces, premiar la innovación o la accesibilidad por encima de la complejidad técnica o la brutalidad. Turnstile es una banda más digerible para el gran público que una banda de Death Metal técnico, y eso pesa en las votaciones.
Si estás empezando en este mundo y toda esta charla sobre premios te ha motivado a colgarte una guitarra por primera vez, no necesitas gastarte una fortuna como la de Matt Bellamy para empezar a hacer ruido. Existen opciones fantásticas para dar tus primeros acordes. Aquí te dejamos una selección de Guitarras de Iniciación que ofrecen una relación calidad-precio increíble para comenzar tu camino en el rock.
El Sonido de 2026: ¿Hacia dónde vamos?
Lo que estos premios nos dicen es que el metal está evolucionando hacia formatos más híbridos. Ya no se trata solo de distorsión y velocidad; se trata de groove, atmósfera y fusión. Bandas como Turnstile o Sleep Token demuestran que se puede ser pesado sin seguir las reglas de los 80 o los 90.
Eso sí, para los que amamos el shredding y los riffs clásicos, siempre nos quedará el consuelo de las guitarras diseñadas para destruir escenarios. Si tu rollo es más tradicional pero buscas prestaciones modernas para no quedarte atrás, echa un vistazo a nuestro ranking de Top 3 Guitarras Metaleras por MENOS de 1000€. Porque al final del día, gane quien gane el Grammy, lo importante es seguir tocando.
Conclusión
Los Grammys 2026 pasarán a la historia como el año en que el hardcore melódico de Turnstile conquistó a la academia, dejando a gigantes como Ghost o Dream Theater en la silla de nominados. Aunque la polémica es inevitable y muchos fans sientan que sus favoritos fueron ignorados, es positivo ver movimiento en la escena.
Ya sea que prefieras la complejidad de Slip Token, la teatralidad de Ghost o la energía punk de los ganadores, lo cierto es que el rock y el metal siguen muy vivos. Nos queda esperar al año que viene y seguir disfrutando (y trasteando) con la música que nos apasiona. ¿Y tú, crees que el premio fue justo o un robo a mano armada? ¡Nos vemos en el próximo episodio!


