¡Muy buenas, peña! ¿Cómo va eso? Espero que estéis genial, mucho mejor que yo con estos catarros de verano provocados por el aire acondicionado. Pero bueno, la voz gangosa no me va a impedir traeros lo que más os gusta: análisis de material guitarrero.
Después de haber repasado a fondo marcas como Ibanez, ESP/LTD, Chapman y Jackson, hoy toca hablar de una que nos habéis pedido muchísimo en los comentarios: Guitarras Schecter. Vamos a destripar su historia, su confuso catálogo de modelos, sus precios y, por supuesto, las ventajas e inconvenientes de esta marca que se ha convertido en un estandarte del metal moderno.
¿Qué es Schecter Guitar Research? Un poco de historia
Para entender lo que tenemos entre manos, hay que mirar atrás. Schecter Guitar Research fue fundada en 1976 por David Schecter. Lo curioso es que, al principio, no hacían guitarras completas. Se dedicaban a fabricar piezas de repuesto de alta calidad para Fender y Gibson. Si querías mejorar tu Stratocaster, acudías a Schecter.
Con el tiempo, pasaron a la producción en masa de sus propios instrumentos. Hoy en día, aunque tienen una pequeña línea de amplificadores y hacen acústicas, el grueso de su negocio son las guitarras eléctricas sólidas, especialmente enfocadas al rock y al metal. Han sabido fichar a grandes artistas como Synyster Gates (Avenged Sevenfold) o Keith Merrow, lo que les ha dado una visibilidad brutal en la escena.
El Catálogo de Schecter: Una Jungla de Super Strats
Si hay algo que caracteriza a Schecter es su obsesión por perfeccionar la forma Super Strat. Han trabajado todas las variantes posibles: cuerpo liso, tapas de arce, configuraciones de pastillas HH o HSS, puentes fijos, Floyd Rose, Sustainiacs… lo que se os ocurra.
Sin embargo, a diferencia de marcas como Jackson o Ibanez donde la jerarquía suele ser numérica (a mayor número, mayor calidad), en Schecter la cosa va por series con nombres propios, lo que puede liar un poco al comprador novato. Aquí os dejo una guía rápida de sus gamas más populares, ordenadas grosso modo de menor a mayor gama:
Gama de Entrada y Media
- Series C-6 y SGR: Lo más básico para empezar.
- Omen y Demon: Probablemente las más vendidas. Son guitarras de batalla excelentes, con una relación calidad-precio muy competitiva, rondando los 300€ – 500€.
Si estás buscando tu primera hacha de guerra y no quieres gastarte un dineral, te recomiendo echar un vistazo a estas Guitarras de iniciación que suelen tener una construcción muy sólida para su precio.
Por cierto, si te mola este rollo de guitarras agresivas pero económicas, quizás te interese recordar nuestro análisis de la Jackson JS32 King V, otra opción brutal para metaleros con presupuesto ajustado.
Gama Alta y Profesional
- Hellraiser: Un clásico moderno. Famosas por sus acabados en rojo y el uso de EMGs activas.
- Reaper: Estética moderna, maderas exóticas y diapasones muy cómodos.
- SLS Elite (Slim Line Series): Mi favorita personal. Cuerpos más finos, pastillas Fishman Fluence, mástiles a través del cuerpo (neck-thru)… una auténtica delicia técnica.
- Banshee y Apocalypse: Instrumentos pensados para la destrucción sonora total.
Más allá de las 6 cuerdas: El reinado del rango extendido
Aquí es donde Schecter saca pecho. Es una de las marcas que más ha democratizado las guitarras de 7 y 8 cuerdas. Mientras que en otras marcas tienes que irte a modelos custom shop o series muy limitadas para encontrar una 8 cuerdas decente, Schecter te ofrece casi cualquier modelo (Demon, Hellraiser, Banshee) en versiones extendidas.
Esto es vital si tocas Djent, Deathcore o Metal Progresivo. Es un movimiento similar al que vemos en otras marcas modernas, como analizamos en el artículo de la Legator Ninja P7 Multi Scale. Schecter entiende que el guitarrista moderno necesita ese rango extra sin tener que hipotecar su casa.
Ventajas e Inconvenientes de Schecter
Después de probar muchas, aquí va mi veredicto sincero sobre lo bueno y lo malo de la marca.
Ventajas
- Especialización en Super Strats: Si te gusta esta forma, tienes infinitas opciones.
- Innovación en componentes: Suelen montar herrajes de marca (TonePros, Grover) y pastillas originales (Seymour Duncan, EMG, Fishman) incluso en gamas medias-altas, sin abusar de las “marcas blancas”.
- Rango extendido accesible: Lo dicho, reyes de las 7 y 8 cuerdas en gama media.
- Estética: Tapas de arce acolchado, inlays trabajados, bindings de abulón… son guitarras que entran por los ojos.
Inconvenientes
- Falta de modelos clásicos: Si buscas una Telecaster o una Les Paul tradicional, Schecter no es para ti. Tienen la serie Solo (tipo LP) y alguna tipo PT (Tele), pero es residual. Si eres un purista del sonido vintage, quizás prefieras mirar nuestro Top 5 de guitarras eléctricas de ensueño donde hablamos de marcas con más solera en ese aspecto.
- Rango de precios “Techo de Cristal”: Schecter se mueve genial entre los 300€ y los 1.500€. Sin embargo, si tienes 3.000€ o 4.000€ para gastar, es raro que te vayas a por una Schecter. En ese rango de “boutique” o Custom Shop, marcas como Gibson, Fender o incluso ESP tienen más prestigio y valor de reventa.
- Confusión de modelos: Como mencioné antes, saber si una Banshee es mejor que una Hellraiser o una Apocalypse puede requerir un máster en su catálogo.
¿Con qué equipo combinar una Schecter?
Estas guitarras suelen tener una salida alta y un carácter moderno. Si te haces con una Hellraiser o una SLS Elite, necesitarás un equipo que esté a la altura de esa ganancia. Muchos usuarios hoy en día optan por la versatilidad digital. Si tienes dudas sobre cómo amplificar estas bestias, no te pierdas nuestra guía sobre ¿Amplificador, Multiefectos o Plugin?.
Además, dado que muchas Schecter se usan para géneros técnicos donde la precisión es clave, es fundamental tener una buena cadena de señal. A veces nos gastamos un dineral en la guitarra y fallamos en lo básico, como explicamos en el orden definitivo de los pedales de guitarra.
Conclusión
Schecter es una marca que ha sabido leer el mercado a la perfección. No intentan ser Fender ni Gibson; son Schecter. Ofrecen instrumentos con especificaciones profesionales a precios de gama media, con una estética agresiva y una construcción muy fiable.
Si eres un guitarrista de rock o metal y tu presupuesto está entre los 400€ y los 1.200€, es casi obligatorio que pruebes una. Puede que no tengan el “mojo” vintage, pero tienen la fiabilidad y el sonido que el músico moderno necesita. Y tú, ¿has probado alguna Schecter? ¿Prefieres la serie Hellraiser o eres más de la SLS? ¡Déjamelo en los comentarios!
Nos vemos en el próximo vídeo o artículo, y recordad: ¡mucho guitarreo del bueno! Chao.



