Jackson USA Kelly KE2: Análisis de la Joya de Marty Friedman en Megadeth

Si hay una guitarra que grita thrash metal y virtuosismo de los 90 a los cuatro vientos, esa es la que os traemos hoy al blog de Trasteando. Aitor Ep ha tenido entre manos una auténtica pieza de historia: la Jackson USA Kelly KE2. Y no hablamos de una guitarra cualquiera, sino del modelo exacto (con el acabado Lightning Sky) que popularizó el legendario Marty Friedman durante su época dorada en Megadeth.

Prepárate, porque vamos a desgranar cada especificación, sensación y sonido de este instrumento de gama alta que, ya os adelantamos, no es apto para todos los bolsillos pero sí para todos los soñadores del mástil.

Historia y Contexto: El Legado de Marty Friedman

Es imposible mirar esta guitarra y no escuchar mentalmente los solos de Rust in Peace. La forma Kelly se convirtió en una extensión del propio Friedman. Aunque hoy en día la banda sigue girando (y generando titulares, como podéis leer en nuestro artículo sobre Megadeth y los rumores de reunión), esta guitarra nos teletransporta directamente a esa época donde Jackson dominaba los escenarios del metal mundial.

Estamos ante una Jackson USA Select Series, lo que significa que estamos hablando del tope de gama de la marca, construida con una atención al detalle que, lamentablemente, se ha ido perdiendo en la producción masiva moderna.

Especificaciones Técnicas: Construcción de Alta Gama

Lo primero que destaca Aitor en el vídeo es la calidad de los materiales. No es solo estética; es una máquina de precisión. Vamos a ver qué esconde bajo esa pintura de rayos:

  • Cuerpo: Madera de Aliso (Alder), un clásico para obtener un tono equilibrado.
  • Mástil: Arce (Maple) con construcción Neck-through (a través del cuerpo), lo que garantiza un sustain infinito.
  • Diapasón: Ébano de primera calidad, oscuro y suave.
  • Radio: Compuesto de 14″ a 16″. Esto es vital para los solos rápidos y bendings extremos sin trasteos.
  • Trastes: 24 trastes Jumbo, perfectos para el metal.
  • Pastillas: Configuración clásica de Seymour Duncan, garantizando esa salida potente y definida que buscamos.
  • Puente: Un Floyd Rose Original. Nada de licencias baratas; esto aguanta palancazos sin desafinar, algo crucial si tocas con la intensidad de los grandes del género.

Esta combinación de maderas y hardware la sitúa en una liga muy diferente a las guitarras de serie media. Es interesante compararla con la evolución de otras marcas japonesas que también definieron el sonido moderno, como contamos en la historia de Ibanez y su liderazgo en el metal.

Ergonomía y Sensaciones al Tocar

La Forma Kelly: ¿Comodidad o Estética?

Una de las grandes dudas con las formas extremas (tipo Explorer, Kelly, V) es siempre la comodidad. Aitor nos confirma que, sorprendentemente, se deja tocar muy bien tanto sentado como de pie. Eso sí, el balance es distinto al de una Super Strat convencional; la guitarra tiende a quedarse un poco más “hacia adelante”.

El mástil merece una mención especial. Aitor nota una diferencia en el perfil trasero: en lugar de la curva tradicional, tiene una especie de “línea” o aplanamiento central que facilita enormemente la colocación del pulgar para correr por el diapasón. Está diseñada para la velocidad.

Acceso a los Trastes Agudos

No todo es perfecto. A pesar de ser una guitarra de elite, el acceso al traste 24 podría ser mejorable. Se echa en falta un rebaje más pronunciado en la unión del mástil con el cuerpo, algo que marcas modernas han solucionado con diseños más ergonómicos. Si buscas la máxima comodidad moderna, quizás te interese echar un ojo a cómo marcas como Neural DSP están revolucionando el mercado, no solo en amplificación sino marcando tendencia en lo que buscan los guitarristas hoy, como analizamos en nuestro post sobre el éxito del Quad Cortex.

Sonido: Potencia y Definición

En la prueba de sonido, Aitor ha utilizado un Peavey 6505 para darle la caña que esta guitarra pide. El resultado es demoledor. Las Seymour Duncan limpian bien si bajas el volumen, pero su territorio natural es la distorsión. El ataque es rápido, preciso y con ese “chunky” en los graves que define el sonido Jackson.

El Floyd Rose Original cumple su función a la perfección. La estabilidad de afinación es total, incluso después de abusar de la palanca. Es un instrumento fiable, de esos que sacas de la funda y está listo para la guerra.

Precio: La Dolorosa Realidad

Aquí viene la parte difícil. Al ser una Jackson USA y un modelo tan icónico, el precio es prohibitivo para muchos. Estamos hablando de cifras que rondan los 3.800€ – 4.000€, especialmente si contamos importación y aduanas. Es una pieza de colección.

Si te parece una locura, recuerda que hay guitarras aún más caras por el mero hecho de ser réplicas históricas, como vimos en el análisis de la Gibson de Keith Richards de 30.000€. Al lado de esa, ¡esta Jackson parece una ganga!

¿Hay alternativas para mortales?

Sabemos que no todos podemos desembolsar cuatro mil euros. Sin embargo, la estética Kelly es irresistible. Si quieres sentir esa vibra de Megadeth sin arruinarte, Jackson tiene opciones en su serie JS que, aunque no son USA, dan el pego visualmente y son plataformas geniales para modificar. Una opción brutal para empezar y tener esa estética agresiva es la Jackson JS32T Kelly AH SBK, que mantiene la actitud por una fracción del precio.

Conclusión

La Jackson USA Kelly KE2 es más que una guitarra; es un trozo de la historia del Heavy Metal. Su construcción es impecable, su sonido es el estándar del género y su estética es insuperable. ¿Vale lo que cuesta? Si eres un fanático de Marty Friedman o un coleccionista de Jackson, absolutamente sí. Es un instrumento que inspira a tocar más rápido y más limpio.

Sin embargo, para el guitarrista moderno que busca versatilidad y ergonomía extrema por menos precio, el mercado actual ofrece muchas alternativas. Pero seamos sinceros: ninguna tendrá esos rayos pintados ni el alma de Tornado of Souls vibrando en sus maderas.