Zakk Wylde y Black Label Society: El regreso del Groove Metal y el legado del Vikingo

Cuando hablamos de metal duro y puro, hay un nombre que resuena con la fuerza de un motor V8: Zakk Wylde. En el último episodio de Trasteando Podcast, hemos analizado a fondo el regreso de Black Label Society y su nuevo lanzamiento, un tema que promete devolvernos la esencia más pesada y groove de la banda.

Si eres de los que vibran con afinaciones graves, estética motera y solos pentatónicos a la velocidad de la luz, este análisis es para ti. Zakk no es solo el guitarrista que acompañó a Ozzy Osbourne; es un icono que ha sabido construir un imperio sonoro propio.

El sonido inconfundible de Black Label Society

Para entender el impacto de este nuevo lanzamiento, primero hay que situar a la banda. Black Label Society (BLS) no es una banda de metal convencional. Se mueven en ese terreno pantanoso y contundente del Groove Metal, con toques de Stoner, donde lo primordial es el riff pesado y repetitivo que te hace mover la cabeza casi por inercia.

Como comentamos en el vídeo, BLS ha sabido posicionarse magistralmente. Su público objetivo parece claro: la cultura motera americana, chalecos de cuero, parches y una actitud de "malote" que conecta perfectamente con su sonido. Es una banda que, al igual que vemos en el resurgir del Heavy Metal en Pamplona con grandes conciertos, sigue arrastrando a miles de fans fieles que buscan esa autenticidad y potencia en directo.

Análisis del nuevo tema: Riffs pesados y técnica clásica

El nuevo tema que discutimos (mencionado fonéticamente en la transcripción como "Name Mey Bloth", posiblemente refiriéndose a uno de los cortes recientes como "The Gallows" o similar por la descripción sonora) es una declaración de intenciones. La canción arranca con un double stop, una técnica que Zakk domina a la perfección, tocando dos cuerdas a la vez para generar una disonancia armónica muy característica.

Lo interesante de esta nueva composición es cómo mezcla influencias. Tenemos un riff muy al estilo de los años 70, con esa pesadez tipo Led Zeppelin, pero pasado por el filtro moderno del metal actual: afinaciones muy graves y una distorsión densa. Sin embargo, lo que más nos ha sorprendido es el solo de guitarra.

La evolución en el solo de guitarra

Estamos acostumbrados a ver a Zakk abusando (en el buen sentido) del pedal Wah-Wah y corriendo por el mástil con su shredding habitual. Sin embargo, en esta ocasión, nos encontramos con un solo pentatónico más lento y melódico, doblado a dos voces con el otro guitarrista de la banda. Es un enfoque "vikingo" pero con clase, demostrando que no siempre hace falta tocar mil notas por segundo para transmitir fuerza.

Si estás intentando aprender este tipo de técnicas, desde el chicken picking hasta estos solos doblados, te recomendamos leer nuestra guía sobre si es mejor un profesor, aprender online o ser autodidacta, ya que el estilo de Wylde requiere una disciplina técnica considerable.

Zakk Wylde: De la gasolinera a leyenda de la guitarra

La historia de Zakk Wylde es digna de una película de Hollywood. Como recordamos en el vídeo, su entrada en la banda de Ozzy Osbourne fue casi un golpe de suerte mezclado con talento puro. La leyenda cuenta que trabajaba en una gasolinera y que, tras conseguir una audición, pasó de ser un desconocido a tocar en los estadios más grandes del mundo junto al Príncipe de las Tinieblas.

Esa trayectoria le ha dado una credibilidad que pocos tienen. Ha sabido transitar desde ser el "chico nuevo" de Ozzy hasta liderar su propio proyecto y convertirse en un referente del metal moderno.

Equipamiento: El tono detrás de la bestia

Zakk Wylde es sinónimo de guitarras con diseños impactantes. Aunque actualmente promociona su propia marca, Wylde Audio, su legado está forjado sobre la madera de las Gibson Les Paul. Su icónica "Bullseye" es historia viva del rock.

Si buscas acercarte a ese sonido original, grueso y con un sustain infinito que definió discos como No More Tears o los primeros de BLS, la referencia sigue siendo la gama Custom. No es un instrumento barato, pero es la herramienta definitiva para este género. Si te lo puedes permitir, una opción brutal es la Gibson Les Paul Custom EB GH, una guitarra que es pura elegancia y potencia.

Es curioso ver cómo el mercado de guitarras de gama alta sigue moviéndose, algo que analizamos recientemente al hablar de la Gibson de Keith Richards y sus precios astronómicos.

Temas icónicos y tributos emocionales

En el podcast también repasamos algunas de las canciones favoritas de la banda. Temas como "Bleed for Me" o la incombustible "Stillborn" (del álbum The Blessed Hellride) son ejemplos perfectos de ese sonido machacón y efectivo.

Pero si hay una canción que toca la fibra sensible es "In This River". Zakk dedicó este tema a su gran amigo Dimebag Darrell, el legendario guitarrista de Pantera, tras su trágico asesinato en el escenario. Es una balada al piano que rompe con la dureza habitual de la banda, aunque en el videoclip Zakk termine prendiéndole fuego al piano en un acto de catarsis visual.

La conexión entre músicos de esta generación es fuerte. Hablando de leyendas y despedidas, la situación nos recuerda un poco a lo que comentamos sobre Megadeth y la verdad sobre su gira de despedida; el metal es una familia donde las pérdidas y los regresos se viven con mucha intensidad.

¿Cómo conseguir ese sonido en casa?

Tocar temas de Black Label Society requiere, además de actitud, un equipo que soporte mucha ganancia sin perder definición. Los riffs graves pueden volverse una "bola de ruido" si no se ecualizan bien. Para practicar en casa sin que los vecinos llamen a la policía, la tecnología actual ofrece soluciones increíbles. Un ejemplo claro es el Positive Grid Spark 40, que permite emular esos tonos pesados a volúmenes controlados.

Conclusión

El regreso de Black Label Society con nuevo material confirma que el Groove Metal sigue muy vivo. Zakk Wylde no solo mantiene su destreza técnica, sino que sabe evolucionar dentro de su propio estilo, ofreciendo matices más melódicos sin perder la contundencia que lo caracteriza.

Ya sea por la nostalgia de su época con Ozzy, por la potencia de sus riffs actuales o por la estética imponente de la banda, BLS sigue siendo una parada obligatoria para cualquier amante del rock duro. Si todavía no has escuchado el nuevo tema o visto el videoclip, te invitamos a hacerlo; es una clase magistral de cómo hacer que una guitarra eléctrica suene como un trueno.

Resumen rápido: Zakk Wylde y BLS vuelven al groove metal con su ADN clásico: riffs pesados, actitud y un sonido muy reconocible. La pregunta es si el regreso trae algo nuevo o refuerza el “sello” de siempre.

Si quieres ampliar, mira también: Lamb of God – análisis.

Qué esperar del sonido / directo

  • Riff principal con mucho peso + dinámica de palm-mute.
  • Lead/armónicos con firma muy marcada (aunque el tono final depende de ganancia y EQ).

FAQ (preguntas típicas)

¿Groove metal = menos técnica?

No. Es otra prioridad: groove, pegada y riffs que se quedan. La técnica está al servicio del ritmo.