En el universo de las seis cuerdas, existe una eterna dicotomía: ¿tradición o modernidad? Para muchos, la Stratocaster es el Santo Grial del tono clásico, pero para los guitarristas que buscan agresividad y estabilidad extrema, el puente trémolo vintage a veces se queda corto. Aquí es donde entra en juego una de las protagonistas de nuestro último análisis en vídeo: la Fender Player 2 Stratocaster Floyd Rose.
En Trasteando Podcast, hemos desglosado por qué esta guitarra se ha colado en nuestro Top 10 de recomendaciones actuales. No se trata solo de una cara bonita; es una máquina diseñada para aquellos que quieren el tacto de Fender pero necesitan la libertad de hacer dive bombs sin sacrificar la afinación. A continuación, profundizamos en todo lo que esta guitarra ofrece y cómo se compara con otras opciones del mercado.
La Fusión Definitiva: Stratocaster y Floyd Rose
Históricamente, la Fender Stratocaster ha sido la guitarra más versátil del mundo. Sin embargo, su talón de Aquiles para los músicos de rock duro y heavy metal siempre fue el sistema de trémolo. Como comentamos en el vídeo, “el problema es que si le damos mucha caña, tiende a desafinarse”. Es una realidad física: el sistema clásico no estaba pensado para las acrobacias sonoras de los años 80 y 90.
La Fender Player II Stratocaster con Floyd Rose soluciona esto de raíz. Fender ha sido muy inteligente al integrar este sistema de fábrica. Antiguamente, los guitarristas tenían que recurrir a luthieres para realizar modificaciones invasivas en el cuerpo de la guitarra, haciendo agujeros y fresados que, a menudo, resultaban en carnicerías estéticas. Con este modelo, tienes el sistema Floyd Rose Special de doble bloqueo instalado perfectamente, garantizando que la guitarra mantenga la afinación incluso cuando las cuerdas se destensan completamente.
¿Por qué elegir un sistema Floyd Rose?
Para los que no estén familiarizados, el Floyd Rose es un sistema de puente flotante que permite bajar y subir la afinación de forma drástica mediante la palanca. La clave de su éxito reside en el anclaje o bloqueo en la cejuela (en la parte superior del mástil). Esto aísla las clavijas de la tensión cambiante, haciendo que sea virtualmente imposible desafinar la guitarra una vez bloqueada, por muy agresivo que sea tu estilo.
Esto la convierte en una herramienta indispensable para géneros donde la técnica es primordial. Si te interesa el estilo shred o el legado de innovadores como Eddie Van Halen, sabrás que la estabilidad es innegociable. De hecho, la influencia de estos sistemas ha cambiado la forma de tocar de generaciones enteras, algo que analizamos al hablar del legado de EVH y su equipo.
Estética vs. Sonido: ¿Qué pesa más?
En el vídeo planteamos una pregunta interesante: ¿qué es más importante, que la guitarra suene bien o que sea bonita? La respuesta ideal es “ambas”. Héctor menciona que esta guitarra, disponible en acabados llamativos, cumple con creces en el apartado visual. “Yo premio mucho la estética”, admite, y es que un instrumento que te entra por los ojos te invita a tocar más.
Sin embargo, el sonido es el rey. Esta Stratocaster suele venir en configuración HSS (Humbucker en el puente, Single-coil en medio y mástil), lo que le da esa versatilidad necesaria para pasar de limpios cristalinos tipo Fender a distorsiones pesadas y comprimidas. Es una guitarra “todo terreno” con un extra de esteroides.
Alternativas en el Mercado: La Revolución del VegaTrem
No podíamos hablar de puentes flotantes sin mencionar una de las innovaciones más recientes que está sacudiendo el mercado: el VegaTrem. En el vídeo hacemos referencia a la guitarra de Carlos Asensio, una Harley Benton modificada que incorpora este sistema. Si te interesa saber más sobre esta alternativa que no requiere obras de carpintería en tu guitarra, te recomendamos leer nuestro artículo sobre la Harley Benton ST-Modern y el fenómeno VegaTrem.
La diferencia principal es que la Fender Player II con Floyd Rose es una solución “llave en mano” para el metalero clásico, mientras que sistemas como el VegaTrem buscan una sensación más fluida, ocupando un espacio intermedio entre el trémolo vintage y el Floyd Rose, pero sin el bloqueo en la cejuela (aunque a menudo se combina con clavijas de bloqueo).
Mercado: Precio, Segunda Mano y Garantías
Hablemos de dinero. La serie Player II de Fender se posiciona en una gama media-alta muy competitiva. Estamos hablando de instrumentos que rondan los 1.100€ nuevos, una inversión considerable pero justificada por la calidad de construcción y los componentes. Si estás pensando en adquirir una o simplemente quieres ver la variedad de modelos disponibles, echa un vistazo a este catálogo de Guitarras recomendadas.
¿Merece la pena buscar en el mercado de segunda mano? Como mencionamos en la transcripción, la Stratocaster es un valor seguro. “Es la guitarra que más se compra y se vende, y no pierde tanto su valoración”. Sin embargo, hay un riesgo: la garantía. Al comprar a un particular, pierdes ese respaldo que te da una tienda. Además, en guitarras con sistemas mecánicos complejos como el Floyd Rose, el desgaste de las cuchillas del puente o los tornillos de microafinación puede ser un dolor de cabeza si el dueño anterior no fue cuidadoso.
Si decides ir por el camino de la segunda mano o incluso comprar nueva, recuerda que el mantenimiento es clave. Un Floyd Rose requiere saber elegir bien el calibre de las cuerdas para equilibrar la tensión de los muelles. Para no perderte en este aspecto, consulta nuestra guía definitiva de cuerdas de guitarra.
¿Sigue siendo relevante la Stratocaster hoy en día?
Rotundamente sí. A pesar de la llegada de diseños ergonómicos modernos y marcas orientadas al metal progresivo, la silueta de la Stratocaster sigue siendo la reina. Fender no se ha quedado estancada en el pasado; modelos como la American Ultra II demuestran que pueden integrar tecnología punta sin perder su esencia. Puedes ver cómo la marca ha llevado el concepto al límite en nuestro análisis de la Fender American Ultra II.
La Player II con Floyd Rose es la prueba de que Fender escucha a sus usuarios. Cubre ese nicho de mercado que durante años tuvo que irse a marcas como Charvel o Jackson (que, irónicamente, ahora son propiedad de Fender) para encontrar una “Super Strat” competente.
Conclusión
La Fender Player II Stratocaster Floyd Rose es una guitarra que cumple con creces lo que promete: sonido Fender auténtico con la capacidad técnica de una guitarra de alto rendimiento. Es ideal para el guitarrista de rock y metal que no quiere renunciar a la estética clásica ni a la versatilidad de las pastillas single-coil, pero que necesita un puente que aguante el abuso de la palanca sin desafinar.
Ya sea que la compres nueva para tener total garantía o busques una joya en el mercado de segunda mano, estarás adquiriendo un instrumento que mantiene su valor y relevancia. En un mundo lleno de opciones digitales y guitarras sin pala, la vieja confiable Stratocaster, ahora con dientes afilados gracias al Floyd Rose, sigue demostrando por qué es la número uno.


