Esta semana, el mundo del rock en nuestro idioma se ha vestido de luto. En Trasteando Podcast nos toca dar una de esas noticias que nunca querríamos dar, pero que es necesario abordar para honrar la memoria de quienes han puesto banda sonora a nuestras vidas. Hablamos del fallecimiento de dos gigantes: Robe Iniesta, alma máter de Extremoduro, y Jorge Martínez, el irreverente líder de Ilegales.
No estamos hablando solo de músicos; hablamos de poetas, de creadores de himnos y de arquitectos de un sonido que ha definido a varias generaciones. En este artículo, vamos a desgranar su legado, su técnica guitarrística y qué supone este vacío para el panorama musical actual.
Robe Iniesta: Cuando el Rock Urbano se volvió Poesía Eléctrica
Hablar de Extremoduro es hablar de la historia viva de España. Robe no fue un compositor al uso; fue capaz de transformar el rock urbano, a menudo tosco y directo, en una suerte de poesía eléctrica. Discos esenciales como Agila, Yo, Minoría Absoluta o el complejo Material Defectuoso son la prueba de una evolución constante.
Lo que diferenciaba a Robe de otros letristas era su capacidad para mezclar la vulnerabilidad más absoluta con una intensidad desgarradora. Usaba armonías que, a priori, podían parecer sencillas, pero que escondían unas letras profundísimas y viscerales. Esta combinación hizo su música accesible para el gran público, pero emocionalmente devastadora para el oyente atento.
La Técnica de Guitarra en Extremoduro: Más allá de los acordes de potencia
A nivel técnico, y esto es algo que nos encanta analizar aquí, el sonido de Extremoduro no se basaba en la contundencia rítmica típica de bandas como AC/DC. La magia residía en la dupla de guitarras formada por Robe y Iñaki “Uoho” Antón.
Si analizamos sus composiciones, vemos un uso extensivo de acordes por terceras y armonías a dos voces. Esto generaba unas atmósferas y ambientes muy particulares. No buscaban solo el “riff” pesado, sino una melodía constante que acompañara a la voz. Era un rock muy melódico, casi rozando el Heavy Metal en cuanto a la construcción de las líneas solistas, pero con una sensibilidad acústica única.
Para lograr ese sonido cristalino y definido en las armonías, es fundamental el mantenimiento del instrumento. De nada sirve una gran técnica si el tono está muerto; por eso, os recomendamos siempre tener a mano un buen juego de Cuerdas de Guitarra que os permitan mantener esa brillantez necesaria para que las terceras corten la mezcla como lo hacían las de Robe.
Esta influencia melódica ha sido tan grande que bandas legendarias del metal han reconocido la importancia de la melodía sobre la fuerza bruta. De hecho, recientemente hemos visto cómo otras leyendas celebran su legado, como podéis leer en nuestro artículo sobre cómo Fender y Jackson celebran 50 años de Iron Maiden, demostrando que el rock melódico y el heavy tienen nexos de unión inquebrantables.
La Importancia de Iñaki “Uoho” y el Sonido de la Banda
No podemos entender el sonido de Robe sin la figura de Uoho. Viniendo de Platero y Tú, que era puro rock and roll clásico, su integración en Extremoduro aportó una sofisticación musical que sentó cátedra. Bandas posteriores como Marea o Sínkope beben directamente de esta fuente.
Esa capacidad de crear arreglos complejos es algo que hoy en día podemos intentar replicar en nuestros estudios caseros gracias a la tecnología. Si queréis acercaros a esos tonos de estudio que lograron en sus discos conceptuales, os recomendamos echar un ojo a herramientas como el Neural Amp Modeler, que permite clonar amplificadores y conseguir matices profesionales sin gastar una fortuna.
Jorge Martínez y Ilegales: La Actitud Irreverente
Por otro lado, la semana negra se completa con la pérdida de Jorge Martínez. Si Robe era la poesía, Jorge era la actitud punk y la provocación. Líder de Ilegales, banda surgida en Asturias a finales de los 70, Jorge fue la voz de una generación que necesitaba gritar. Himnos como Soy un macarra o Tiempos nuevos, tiempos salvajes son historia de nuestra música.
Jorge tenía un estilo directo, sin florituras, pero con una carga sónica impresionante. Su sonido era más roto, más crudo, propio de la época del destape y la movida, donde lo importante era el mensaje y la energía. Para aquellos que busquéis recrear ese sonido ochentero, sucio y con carácter, os interesará leer sobre el Pedal Color Audio Cassette Preamp, una herramienta brutal para conseguir texturas lo-fi y agresivas.
¿Hay futuro para las bandas sin sus líderes?
Una de las grandes preguntas que surgen tras estas tragedias es la continuidad de los proyectos. En el podcast debatimos sobre esto: ¿Puede existir Extremoduro sin Robe? La respuesta unánime parece ser que no.
Hemos visto casos recientes como el de Linkin Park tras la muerte de Chester Bennington, o los homenajes a Alexi Laiho de Children of Bodom. A veces las bandas continúan, pero la esencia cambia irremediablemente. Sin la voz, el carisma y la pluma de Robe, Extremoduro pierde su razón de ser. Sin embargo, el espectáculo debe continuar en el mundo del metal, y mientras despedimos a unos, otros siguen en la carretera, como vemos con la inminente Gira de Blind Guardian en España para 2025, recordándonos que la música en directo es el verdadero legado que nos queda.
Es un momento difícil para los fans, y quizás una forma de procesarlo sea refugiarse en el propio instrumento. Si tienes un amigo músico afectado por estas noticias y quieres tener un detalle con él para animarle a seguir tocando, te sugerimos revisar nuestra guía sobre qué regalar a un guitarrista para acertar seguro.
Conclusión
La muerte de Robe Iniesta y Jorge Martínez marca el fin de una era dorada para el rock español. Nos dejan un vacío irremplazable, pero también una discografía inmensa que seguirá inspirando a futuros músicos. Robe nos enseñó que se puede hacer poesía con una guitarra eléctrica distorsionada, y Jorge nos recordó que el rock debe ser peligroso y salvaje.
Desde Trasteando Podcast, enviamos nuestro más sentido pésame a familiares, amigos y a toda la comunidad de seguidores. Sus canciones seguirán sonando en nuestros amplificadores a todo volumen. Descansen en paz, maestros.



